Un dato interesante de este trabajo es que no muchos ecuatorianos conocen qué son el racismo y la discriminación racial. Si bien una lectura superficial podría hacer pensar que el racismo no es una realidad importante en la vida cotidiana de los afroecuatorianos y los indígenas este no es el caso.
El que la mayoría de compatriotas pobres y que habitan en el campo no puedan explicar qué son el racismo y la discriminación racial y que a veces no puedan nombrar a los actos discriminatorios como tales no sorprende, pues las políticas del Estado ecuatoriano se han basado en la idea de que este es un país mestizo y al ser producto de la mezcla cultural y racial no puede existir el racismo. Es así que hasta hace muy poco tiempo atrás el estado ecuatoriano y las elites blancas y mestizas han caracterizado al racismo como un fenómeno que se da en otros países como los Estados Unidos o Sudáfrica pero no en un país mestizo como el nuestro.
Pero esta falta de conocimiento de qué son el racismo y la discriminación racial contrasta con el número alto de encuestados, el 80 por ciento, que reconoce los privilegios que da el color de la piel. Es por esto que si bien la mayor parte de encuestados conocen de una realidad discriminadora y excluyente para los no blancos tienen dificultades en nombrarla como racismo. O sea que si bien se reconoce que los blancos tienen más oportunidades y que tienen más privilegios no se ve a esto como manifestaciones del racismo.
Además muchos encuestados confunden el orgullo racial con el racismo o a los prejuicios con el racismo. Es así que varios indígenas y afrodescendientes se consideran racistas.
Al ser el racismo un sistema de poder es imposible que los no blancos en el Ecuador sean racistas pues no tienen el poder para excluir a los blancos. Los indígenas y los afrodescendientes pueden tener orgullo étnico y esto no significa que sean racistas. También algunos individuos pueden tener prejuicios acerca de los blancos y los mestizos pero esto no les transforma en racistas.
Entonces el primer punto que quiero enfatizar en esta charla es que hay que analizar al racismo como un sistema de poder y que el orgullo étnico no es igual a racismo y que tampoco se puede confundir los prejuicios con el racismo.
El segundo punto en que me quiero detener es que los actos de discriminación racial se dan en un continuo que va desde los espacios protegidos a los espacios desprotegidos. Es por esto que las calles son los lugares donde más se vive la discriminación pues los no blancos están expuestos al posible racismo de los blancos y de los mestizos y que el hogar sea el lugar donde no se dan actos discriminatorios, pese a que en muchas familias ecuatorianas se considera que los hijos e hijas más blanquitas son más lindos, inteligentes y mejores.
Uno de los datos que más me indigna de estas encuestas es que en espacios públicos y privados que deberían ser lugares sin discriminación como son los bancos, las dependencias estatales, las escuelas y los colegios se de la discriminación racial, porque en el país pese a que exista una legislación en contra del racismo rara vez se la aplica. También se da porque los blancos y los mestizos se sienten con la impunidad para discriminar, maltratar y agredir a los afrodescendientes y a los indígenas.
Sólo cuando por la presión de los organizaciones de indígenas y afrodescendientes se den movilizaciones en contra de la discriminación se crearán espacios donde no se de la discriminación.
El tercer punto que quiero enfatizar es que la lucha en contra de la discriminación no sólo atañe a las víctimas pues es responsabilidad de todos. Es por esto que es halagador el que el 84 por ciento de los encuestados consideren que hay que tomar medidas para erradicar la discriminación y que consideren que el estado y el sistema educativo tienen que ser reformados con políticas que terminen con la enseñaza y la tolerancia al racismo.
La lucha contra el racismo es tarea de todos. Un primer paso es conocer como funciona este fenómeno y sus costos para de esta manera poder erradicarlo. Es por esto que este tipo de investigaciones cuantitativas que son muy valiosas tienen que complementarse con investigaciones etnográficas.
Carlos De la Torre
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